Semana Santa de Oliva de la Frontera
Año tras año en Oliva de la Frontera, cuando llega la Semana Santa, el pueblo se convierte en Jerusalén; sus habitantes, por unos días, visten históricas prendas confeccionadas por ellos mismos y se transforman en soldados romanos, en sacerdotes judíos, en comerciantes orientales, en personajes históricos de la Pasión de Cristo. Y así, sus gentes se transforman en Pilatos, Caifás, Barrabás o Jesús.

Jesús vive su pasión entre multitud de vecinos y visitantes que lo acompañan en cada acto teatral.
Oliva de la Frontera, por una semana, convierte sus plazas y pórticos en palacios o en mercados judíos, donde juzgarán, azotarán y vejarán al Mesías.

El último acto de esta singular pasión se dará entre las calles del pueblo, que llevan desde la plaza principal a lo más alto de La Oliva, (allá donde tiene la ermita su patrona) lugar que, por unos minutos y con enorme respeto de los asistentes, este lugar se transforma en singular Gólgota, donde es crucificado Cristo.

Los mejores momentos
Presentación de Jesús ante Pilatos.
Paso de Jesús por las calles de la población camino de la crucifixión.
Crucifixión y muerte de Jesús en el Gólgota.